El mal de las mil páginas

Hace casi un mes que no visito el blog, ésta no es manera, oiga.

Mis disculpas puesto que no pretendía alargarlo tanto en el tiempo, pero la decisión de “esta vez tampoco - Juegos Olímpicos” me dejó traumatizada. Que nooo, el problema principal ha sido que las vacaciones este año han sido mayoritariamente en septiembre y en período de descanso ya se sabe, la cabeza se deja en la ciudad de origen. Que sí, que en algunos casos es imposible, que te veo venir MP. Y que lo de los Juegos Olímpicos también, vale. Ya no puede una ni disimular.

 

Os cuento. En este tiempo me han pasado dos cosas. Acabé con el 5º tomo de mi biblioteca particular (bien podría decir enciclopedia por su extensión) de Julia Navarro y visité por segunda y tercera vez Roma y Florencia respectivamente. Vayamos por partes.

 

No es Julia Navarro una persona que me caiga especialmente bien. Tampoco comparto con ella prácticamente ninguna opinión de las que vierte en las omnipresentes (omnipresentes en mi casa, vaya) tertulias televisivas ni las alusiones políticas que incluye en prácticamente todos los libros que he leído suyos.

 

En cambio, su manera de escribir me gusta mucho. Sus libros suelen ser ladrillos que alcanzan sin dificultad las 1.000 páginas, hecho que combinado con mi rechazo total e irracional al libro electrónico, tiene sobre mis brazos el mismo efecto que el gimnasio al que fui durante quizá dos semanas. El mérito que le otorgo no es llegar al millar de páginas, sino hacerlo de una manera ligera, con una narrativa que engancha y en la que a través de la aparición de un batallón de personajes desmenuza un período concreto de la Historia (con mayúscula). Ahí es donde me pilla, siempre. Seguramente no resista la comparación, pero me viene a la mente “Ken Follet” (pongo las comillas por miedo) en versión española.

 

En “Dispara, yo ya estoy muerto” la acción transcurre principalmente en Palestina. Por extraño que os parezca, no es la Segunda Guerra Mundial el acontecimiento central de la obra, ni tampoco el Holocausto nazi. Creedme. No había leído ningún libro en el que se tratara el problema árabe – israelí. Me acuerdo que hace qué sé yo, 12 ó 13 años estudiamos en el Colegio que David Ben Gurión fundó el Estado de Israel un 14 de mayo. Fechas que no se te olvidan, quién sabe porqué, quizá por ser el día previo a San Isidro Labrador o a la Novena, cada uno utiliza las normas nemotécnicas que quiere.

 

Como ya hizo en su anterior libro, titulado “Dime quién soy” y que desde ya aprovecho para recomendaros, desgrana la parte de la historia que le interesa a través de la vida de una o varias sagas familiares. Es un recurso habitual entre los “best-sellers” pero no por ello, por habitual digo, creo que tenga menos mérito el hacerlo bien. En mi opinión Julia Navarro lo hace y muy bien.

Mis prejucios, basados en sus opiniones televisivas así como las perlitas políticas que ha ido dejando concienzudamente en cada uno de sus libros, me llevaron a pensar que el enfoque de la historia iba a ir en una dirección única, en la del ataque furibundo a los judíos. Me equivoqué en mi intuición puesto que trata de ofrecer los dos puntos de vista del conflicto árabe - israelí. Me gusta.

 

Infinitos son los libros que abordan el Holocausto nazi, como último y brutal ejemplo de la persecución a la que han sido sometidos los judíos desde la época de los Reyes Católicos en España. En cambio, no son tan habituales aquellos que versan sobre los lugares a los que fueron, entre ellos Palestina, tierra de sus antepasados. El libro narra precisamente ese proceso de vuelta al origen (situándose dicho origen hace más de 2000 años) de los judíos y su convivencia – el tiempo se ha encargado de demostrar que ésta no era posible – con los árabes.

 

Me encantaría que si alguien de los que os acercáis a este blog lo ha leído, pudiéramos comentarlo por aquí o en Twitter (@elenaperezdelfa). Igualmente si queréis recomendarme alguno, lo apuntaré en la lista de pendientes que os mencioné en la entrada anterior. Mis manías, ya sabéis.

 

Dejo para otro momento el relato de mi estancia por partida doble en Italia. De esta forma, nadie podrá acusarme de haberme contagiado del bendito mal de las mil páginas.

 

PD: los otros cuatro tomos son, por orden cronológico: La hermandad de la Sábana Santa, La sangre de los inocentes, La Biblia de barro y Dime quién soy.

 

 

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Comentarios: 4
  • #1

    Guisante (martes, 15 octubre 2013 10:57)

    Ya te notaba yo un poco mas cachas!

  • #2

    Beich (martes, 15 octubre 2013 11:37)

    Ole tú! Cualquiera diría que tu ámbito de estudio no fue el de Humanidades. Escribes de lujo! Enhorabuena amiga.

  • #3

    Calendario. (martes, 15 octubre 2013 22:47)

    Plas plas plas!!! El 14 de mayo tb es el aniversario de tus tíos y el día siguiente a tu Primera Comunión. Y no me hagas pensar más.Me toca el libro next weekend, q los viajes son largos. Enhorabuena!!quiero el de Italia ya.

  • #4

    Magdalena (martes, 22 octubre 2013 23:56)

    Calendario, ¿quién eres? Por la información que manejas te conozco.
    Yo también soy amante de los libros extensos aunque no comparto tu pasión por esta autora.
    Cuando vuelvas a Italia llévame de traductora. Bouna notte, ragazza.