My pleasure

Lo que más me gusta del mundo. Mi perdición. Una nueva entrada en el blog para hablaros de mi gran pasión. Es el Madrid sí. Y la Alemania protagonista de todo el siglo XX, también. En cambio, hoy me apetece hablaros de la tercera.

 

Os cuento. Este fin de semana he estado en Logroño y Vitoria. Tras el viaje, venía pensando en algo que creo todos sabemos pero que quiero recordar. Lo diré de una vez y en voz bien alta – como si en mi caso fuera posible hacerlo a un volumen diferente -. Un hurra por los bares de España. Así de simple. ¡Hurra!. O por sus restaurantes, en versión finolis. La crisis en nuestro país jamás se instalará en la mesa. Es imposible. Con la calidad de nuestros productos y la variedad y número de sitios buenos de los que disponemos, nuestro éxito está asegurado para siempre. Hacemos bien en proclamarlo como una de nuestras virtudes. Ya se encargan otros de remarcar nuestros defectos y si las cosas nos van mal en otros ámbitos, siempre podremos consolarnos con nuestra maravillosa cocina. Claro que sí, la Marca España también es esto. Que se entere "la Merkel" de cuáles son nuestros puntos fuertes. En esto no nos ganan, pero ni de coña. Y tú, Barack, si nos lees que sé que lo harás, date igualmente por enterado. Y por goleado, claro.

 

Sigo con el viaje que me pierdo en proclamas. Lo que os decía, ambas ciudades, un lujo asiático para el paladar. La calle Laurel de Logroño. Sin más nombres ni apellidos. Ella solita como ejemplo cultural perfecto de lo que somos. Y digo bien, cultural, puesto que creo que esto también es en cierta medida, cultura. Por costumbre y por arte. Cincuenta bares en apenas tres manzanas. Y eso tirando por lo bajo.

 

Una que es previsora, se llevó un listado de los pinchos que debíamos comer en cada sitio. No terminamos, claro, estaríamos allí todavía. Destaco entre todos El Canalla, que presumía de servir en su barra la mejor tortilla de Logroño. Dimos fe de ello en un par de ocasiones. En dos días y medio. Y eso porque a la hora del desayuno estaba cerrado. A quién se le ocurre.

 

El sábado visitamos Vitoria, y como los vascos otra cosa no, pero echados para delante son un rato, se empeñaron en dejarnos claro que si la oferta gastronómica de Logroño era buena, allí era mejor. En concreto quiero hablaros de Sagartoki, un sitio pegadito a la Plaza de la Virgen Blanca. En su barra lucía en una urna de cristal, protegido como si se tratara de las joyas de la Casa de Alba en el Palacio de Correos de Madrid, un pincho de tortilla catalogado como el mejor de España del año 2010. Qué manía con poner cotas temporales a las cosas. Yo os digo que ese pincho era candidato a ser proclamado como el mejor de la historia de la humanidad. Desde Adán y Eva. Yo no soy vasca pero estoy saliendo con uno, así que puedo permitirme el lujo de venirme arriba cuando quiera. Además mi madre es, al menos de espíritu, andaluza, así que, además del pelo negro azul, genéticamente he heredado ese grado de exageración tan característico de Despeñaperros para abajo. Bromas aparte, la leche. Una auténtica delicia.

 

Desde entonces me pregunto si es la mejor tortilla que he probado. Además de la influencia semi - andaluza, por mis genes corre desbocado el “depende” gallego. Pues no lo sé. Cómo medirlo. Tan capitalina como soy, en Madrid también contamos con muchos sitios donde se sirve una tortilla excelente. A saber, el sempiterno José Luis, Juana La Loca en La Latina, una exquisita que sirven con los daditos de patata bien marcados en pleno Barrio Salamanca o la de La Catapa en la calle Menorca. En mi lista de pendientes figura probar la de Sylkar de la que hablan maravillas si hacéis como hice yo mil veces, una búsqueda en Google con la frase “mejor tortilla de Madrid”.

 

Sin embargo, sería tremendamente injusta si no mencionara en esta entrada el origen de mi pasión. La que me ha llevado a intuir que los dueños de Sagartoki tienen antepasados manchegos. Concretamente de El Viso del Marqués. Bautizada cariñosamente como “La extrafina”, disfruto de ella cada semana. Se ha convertido en tradición que sea en cada descanso de partido de Champions. Además, desde que mi clon ha emigrado a tierras del noreste, la porción que me toca es doble. Media tortilla de seis huevos en quince minutos. Y a seguir jugando y soñando con que este mayo sí, la Décima no se nos escapa.

 

En mis veintiocho años de vida me he encontrado con muchas personas que afirman imprudentes que la mejor tortilla del mundo es la de su madre. La de su madre. Del mundo. Claro, todas las madres del universo compitiendo por la mejor tortilla. Como si fuera posible que hubiera varias catalogadas como las mejores.

Yo les miro con mis ojos miopes y sonrío con malicia sin querer sacarles de su error, no vaya a ser que les dé por probar la de la mía y me quede sin mi doble ración. 

 

 

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Comentarios: 13
  • #1

    Guisante (miércoles, 06 noviembre 2013 11:31)

    No se ha mencionado ninguna tortilla de Vizcaya?? ;)

  • #2

    desdemitribuna (miércoles, 06 noviembre 2013 11:38)

    La verdad es que sí. Proceda a releer, gracias.

  • #3

    Sof (miércoles, 06 noviembre 2013 11:47)

    se me cae la baba tia! no me importaria que le cena pendiente que tenemos apostada fuera solo de torti!! :)

  • #4

    desdemitribuna (miércoles, 06 noviembre 2013 11:52)

    A mi tampoco. Pero hazla tu, que te sale de lujo!!

  • #5

    Teresa (miércoles, 06 noviembre 2013)

    Pero que culta,lista,que riqueza de vocabulario tiene mi niña.
    La madre que te parió.Que Augusto me quedo.

  • #6

    Teresa (miércoles, 06 noviembre 2013 14:05)

    Que el corrector pone lo que quiere yo he dicho "a gusto o agustissisimo" me he quedado.

  • #7

    desdemitribuna (miércoles, 06 noviembre 2013 14:06)

    Tortilla para cenar?! Te quejarás ehhh Madre!

  • #8

    La de los sellos (miércoles, 06 noviembre 2013 23:12)

    Exagerada tu???? X favor!!! Como le gusta malmeter a la gente...

  • #9

    Beich (jueves, 07 noviembre 2013 21:03)

    Tan graciosa y bien escrito como siempre! Ole tú ! Por cierto en frente de Juana la Loca, en La Latina, prueba también el Txirimiri que por supuesto es de la tierra de tu señor esposo. Y ya que estás pide también un risotto ;)

  • #10

    Magdalena (domingo, 10 noviembre 2013 12:37)

    Sobrina, qué buen artículo; una delicia leerte.
    Y en hablando de tortilla te faltan dos tipos importantes por citar:la jugosísimapocohecha de los bares de Betanzos y, en general,provincia de La Coruña, y la tortilla de la casa de tu tío Luis con huevos de gallinas de Mos y el arte culinario del buen mozo ya citado.
    En cuanto a la madre que te parió, su tortilla extrafina, su arte andaluz y su desparpajo...comentaremos en otro momento y otro sitio.
    Un beso desde el noroeste.

  • #11

    Magdalena (domingo, 01 diciembre 2013 00:13)

    Bueno, pues ya casi en diciembre y deseando nuevo artículo de la ingeniera, pero se hace esperar...

  • #12

    KiwiLii (martes, 03 diciembre 2013 01:19)

    Con respeto a mi señora madre Dña.Carmen, ya le estas haciendo un hueco a su tortilla en la tribuna, y lo sabes! Que yo también me gasto esa mirada de "ingenuo, tu de tortilla no tienes ni idea" jajaja... por lo demás punto positivo a la tortilla de Txirimiri (el de General Díaz Porlier esquina casi con Maldonado, os pilla al lado), así que sino la has probado estas tardando!!

    Este articulo sin duda de los que más me gusta. Un beso

  • #13

    Andrea López de Munain (sábado, 11 enero 2014)

    El Sagartoki tiene varias joyas!!!! Haberme avisado que venías y te echaba un cable con una buena ruta gastronómica! Por cierto... Somos capital gastronómica 2014!
    Un abrazoooo!