La calle volverá a ser nuestra

Volvía a mi tribuna con ganas de comentar con vosotros alguno de los temas candentes de la actualidad.

 

Mi primera opción era hablaros del batacazo de los emergentes en el pasado mes de enero. Tema serio y que salvo contadas excepciones, me permitiría dejaros boquiabiertos. Por los bostezos y porque mi ignorancia quedaría de manifiesto tras el primer párrafo. Como si fuera capaz de escribir algo más. Y todo ello para una persona que podría estar una semana hablando sola sin despeinarse -en términos de esfuerzo-, por lo que no me resultaría grato devolveros únicamente un par de líneas. Concretitud, qué concepto más complejo. No me valía.

 

La segunda posibilidad que barajaba era disculparme ante vosotros por el episodio digno del mismísimo Japón que vivisteis el pasado domingo. Desde ya os digo que el epicentro de la vibración sísmica que notasteis bajo vuestros pies fue mi casa. Sí sí, como lo leéis, MI-CA-SA. Pero no busquéis en mí a la culpable, y tampoco miréis a mi hermana. La responsabilidad del temblor fue de Sergio Llull y su canasta en la última décima de segundo de la finalísima de la Copa del Rey de baloncesto. Las Pérez somos así, además de frikis, voceras.

 

Convengo con vosotros que de haber elegido esta opción, sí podría haberme extendido más. Mucho más. En cambio, el riesgo de incurrir en el pago de indemnizaciones por rotura de cristales y demás habría sido enorme y no está el bolsillo precisamente para derroches.

 

A la tercera va la vencida. Como dicen en las tertulias de la radio, “la actualidad manda”. Considero que las situaciones límite requieren de personalidades fuertes para encontrar soluciones. Y es eso precisamente lo que he venido yo a hacer aquí. No es que yo sea muy fuerte -sólo hace falta verme-, y ni siquiera puede decirse que posea una personalidad irrefrenable, pero alguien tenía que tomar el mando de las operaciones, y yo lo voy a intentar. Por el bien de todos.

 

Denuncia va: ¡¡NO TE QUEREMOS AQUÍ!!

 

No nos vale que sea tu momento. Tampoco que seas buena para el campo, ni que pongas rojos los tomates. En absoluto nos sirve que contribuyas a acabar con la boina que se pone sobre nuestras cabezas y que dicen los entendidos es nuestra atmósfera. 

Tras acabar en su día con las intenciones expansionistas del Tercer Reich, el General Invierno ha fijado su punto de mira en nuestra querida España. Le entiendo, tenemos mucho y muy bueno que ofrecerle. Soy consciente de que la mejor manera de conquistar, es directamente avasallar. Y eso es precisamente lo que nos está sucediendo.

 

En los noticieros informan que su avance es implacable. La lluvia se ha introducido de tal forma entre nosotros, que ha modificado el “modus vivendi” de gran parte de los habitantes de la Península (en Canarias ni se enteran). Su efecto es tal que hasta el hombre del tiempo se hace llamar "El Borrascas". En la cornisa cantábrica se han puesto de moda los desplazamientos a nado. En Galicia, el Camino de Santiago es ahora la calle número uno de una piscina olímpica. Y en Madrid, directamente no estamos preparados. No se conoce, al menos no en mi casa, dónde se venden paraguas resistentes a la ciclogénesis. Tampoco sabemos a qué se referirán aquellos que denominan “zapatos de lluvia” a quién sabe qué tipo de calzado. Los coches de la capital se manifiestan en la M30 cada mañana reivindicando que ellos también son de secano. No nos gusta el encrespamiento, ni hacer el ridículo con el paraguas del revés en plena calle Goya. 

 

Te ruego nos devuelvas nuestro cielo azul y nuestro sol. Olvídate de aguarnos el carácter. Tras tu marcha, reabriremos las puertas del Retiro. Recuperaremos nuestras mil terrazas, nuestros mil museos.

 

La calle que ahora ocupas volverá a ser nuestra, tendrás que irte por donde has venido. Esta historia ya ocurrió otras veces, con nosotros no podrás. Hubo otros que lo intentaron y en Elba terminaron.

 

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Comentarios: 5
  • #1

    guisante (miércoles, 12 febrero 2014 18:14)

    A mi me pasa lo mismo en el pelo! Me siento identificadisimo! ;)

  • #2

    Soff (miércoles, 12 febrero 2014 22:39)

    eres fuerte de mente amiga y de palabra !

  • #3

    Spaßbremse (viernes, 14 febrero 2014 18:42)

    eso te pasa por llevar josemaris sea la estación que sea

  • #4

    Teresa (viernes, 14 febrero 2014 19:00)

    Lo siento pero estoy encantada pues me gusta el invierno gris frío y lluvioso.

  • #5

    anonimo (lunes, 10 marzo 2014 17:22)

    Queremos nueva entrada en tu blog, Elena!! No nos hagas esperar tanto...