La dirección correcta

Se nos escapa la Semana Santa con las últimas horas del Domingo de Resurrección, y con ellas, se produce un último milagro. Vuelve a la vida “desdemitribuna” tras un tiempo en el olvido por falta de atención de su responsable, esto es, yo misma. Ya sabéis, los archiconocidos apuros laborales previos a cualquier periodo vacacional, y dicho periodo en sí mismo, que distraen al más “pintao”. Me temo que no os valdrán las excusas. A los seguidores del Barça tampoco, ellos os sabrán comprender. Y yo también, por supuesto, aunque del Barça ni gota.

 

Retorno como el ave fénix y os propongo una frase que rescaté del tocho-libro protagonista de la anterior entrada del blog. Dice algo así como “la vida castiga a quién la pospone”. Me guardo para mí el autor de dichas palabras, puesto que si os lo confesara, sé con seguridad que más de la mitad de los que me leéis me pondríais de friki (tal cual) para arriba. A la otra mitad os bastará con consultarlo en el “todo-lo-sabe” Google para encontrar el nombre y apellidos del fenómeno en cuestión. A éstos últimos, perdonadme que os haga de menos, pero no es plato de buen gusto recibir insultos y menos aún gratuitos. En este punto nos encontramos.

 

Os preguntaréis porqué vengo tarde y mal y encima con una frase “anónima”. El motivo es que tuve que leerla dos veces –“frena Elena, aquí hay tomate” y quiero compartir con vosotros las reflexiones que extraje entre pasada y pasada de la vista, de izquierda a derecha (bis) de la página.

 

Sí puedo revelaros el contexto en el que se produjo la frase. Era un momento de la Historia en el que no cabían más “laissez-faire”. Un punto en el que se exigía tomar decisiones sin dilación alguna.

 

He aquí el quid de la cuestión. Extrapolé ese momento puntual al día a día de cada uno de nosotros, a las veces en las que nos encontramos en la tesitura de tener que decidir, y lo complicado que resulta saber cuál es la dirección correcta.

 

De pequeña me imaginé tantas veces delante de las tres puertas del programa “Trato hecho”, sí, ese que dirigía con maestría, como lo leéis, con maestría Bertín Osborne, y eligiendo la que ocultaba tras de sí el paquete de azúcar en vez del coche último modelo, que creo que tengo un pequeño trauma infantil con este tema.

Con los años descubrí que no era Bertín el inventor de esta paradoja, sino que se basaba en pura probabilidad – el problema de Monty-Hall le llaman los académicos. Quizá sea esto lo que me ocasionó el trauma, y no el azúcar.

 

Tras haber perdido cualquier resquicio de dignidad con los párrafos anteriores, aquellos que permanezcáis fieles a la lectura del blog – hermana, al menos cuento contigo puesto que lo veías a mi vera – os aclaro que realmente se trata de un ruego desesperado por que alguien nos indique en determinados momentos qué caminos están exentos de terminar estrellados. Nacer con estrella o con tendencia a estrellarse, lo odio.

Mientras ese “alguien” aparece, os doy mi receta, que me sirve a su vez como píldora de auto-convencimiento en estas situaciones. Desde ya os aclaro que no se trata del secreto de la masa de Telepizza, ni responde a una corriente filosófica más que la encabezada por mí misma. Pero a mí me vale.

Considero que mientras que las decisiones se tomen en conciencia, tras haber valorado “pros” y “contras”, y teniendo claro que lo que vale es el momento en el que se exige tomarlas y no dos meses después, uno debe estar sereno.

 

Es facilíiiisimo (como nos decía el piano del anuncio) que a posteriori surjan lamentaciones del tipo “quién me mandaría a mí” o autoproclamas – “soy imbatible en la toma de decisiones” -, pero lo que se debe tener presente es que a la espera de que “ese alguien” nos muestre como en las pelis “cómo habría sido si…”, es impredecible conocer qué habría pasado en el camino b) y mucho menos en el c) y que lo que hay que hacer es seguir recto atentos en todo momento a la siguiente bifurcación.

 

Traduciendo a la terminología futbolística – soy fan del todo, ya lo sabéis - “sólo falla un penalti el que lo tira”, y es tremendamente cierto. Mil veces prefiero tirarlo (aunque sea a la luna haciendo "un Ramos") que dejar la responsabilidad en manos de otro.

Creo que antes o después la vida premia a aquellos que lo intentan, que eligen, que deciden, aún a riesgo de equivocarse mil veces. Es decir, que alguna vez la puerta descubrirá el coche de lujo, aunque mientras tanto se esté en condiciones de que la Azucarera patrocine tu despensa. 

 

Es obvio, lo sé, pero no por ello debemos olvidarlo.

 

Tras haber cumplido mi promesa con el personaje “ya-no-anónimo”, me despido, no sin antes dejaros un último mensaje.

Si vuestra decisión fue llegar hasta aquí en la lectura del post, considero que es justo que recibáis vuestro premio. “La vida castiga al que la pospone” os decía antes. Os propongo que sigamos su recomendación. La de Mijail Gorbachov. Fin de la cita.

 

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Comentarios: 7
  • #1

    guisante (lunes, 21 abril 2014 12:56)

    Pensaba que el programa que veías era allá tú!!

    Comparto la opinión de tus anónimos, escribe más a menudo!!!

  • #2

    La otra parte: mendi (lunes, 21 abril 2014 20:54)

    Laissez-faire?? OLE OLE Y OLE!!!! Viva la influencia de Belén en nuestras vidas!!

    El post de la final de Copa lo estás postergando xa hacer uno conjunto del triplete no? ;)

  • #3

    Anonimo (lunes, 21 abril 2014 23:45)

    Psicoanaliticamente infiero -yo, querida tribunera, siempre fui muy de inferir- que te decides por fin a agarrar al toro por los cuernos y comienzas a escribir en serio, algún cuento o novela; puesto que es algo que ya no puedes posponer. No estaría esa frase puesta en ese libro en aquel momento preciso para que le prestaras la atención que según relatas le prestaste?

    Esperaremos atentos a leer lo que tengas a bien engendrar.

  • #4

    Magdalena (martes, 22 abril 2014 00:27)

    Personalidad y talento, buen gusto, sentido del humor, conocimientos, estilo...Todo esto hay en tus artículos, sobrina. Sigue. Vas por buen camino.

  • #5

    desdemitribuna (martes, 22 abril 2014 09:04)

    Muchas gracias!! Una que es de tendencia nerviosa (y en semana de Champions más) agradece las palabras taaaan cariñosas!! así da gusto!

    Querido ex-anónimo, para eso sí que necesitaría más que unas pautas, un recetario completo!!! Cuéntame cómo se hace eso, que estoy dispuesta a dejar los números huérfanos del todo!!

    Con engendro o sin él, con ésto también se alimenta el alma!

  • #6

    desdemitribuna (martes, 22 abril 2014 09:06)

    El post de la Copa lo pospongo a final de temporada, que si no luego me llaman forofa, y no habría un calificativo más injusto!! mejor forofísimaaaaa!! jajaja!! :)

  • #7

    Rastreator (martes, 22 abril 2014 09:45)

    Nos ha dejado Gabo...peeeeroooo....