El Club de Carlos

Desde hace algo más de un mes, todos los miércoles por la mañana repito la misma operación. El ser humano es un animal de costumbres, y yo por supuesto, no soy excepción. Es curioso este mundo nuestro de Internet, en el que a través de Twitter (muy fan, lo sabéis), Instagram o de cualquiera de las páginas web que cada uno visite con asiduidad, se comienza a conocer a las personas con las que compartes “espacio virtual”.


De mi cita semanal con una de ellas vengo a hablaros ahora. Él no lo sabe, sus citas son de uno para muchos, si bien qué más da, quién dijo celos.


Mis encuentros son con Carlos Matallanas, periodista de El Confidencial, que cada semana nos convoca a su tribuna. Su tribuna es un blog. Como intuís, son citas rápidas y sencillas: lees, admiras y te vas.


Y te vas, si tu cabeza te permite desconectar. A mí, que siempre fui muy de enganches, me tiene pillada por su humanidad, por su positivismo, por el mensaje de vida que brinda a cada uno de los lectores que nos acercamos a leerle. En mi caso personal, y entiendo que ésto influye también lo suyo, he tenido un familiar muy cercano en una situación parecida, así que vengo a este foro, a reclamar para mi tío Pedro, el carnet de socio del club de Carlos.


“Los del club de Carlos” son un grupo especial. Igual que los miembros de una asociación de amigos del ajedrez se caracterizan, además de por sus jerséis de rombos, sus gafas de pasta y su cara de rusos, por la búsqueda obsesiva del “jaque– mate”, éstos también tienen su distintivo. También persiguen su leitmotiv.


Lo que ocurre es que para descubrirlo, es necesario que sea la vida la que te ponga en “jaque”. La partida iba de lujo y de repente "zas", tu Rey en peligro. Y mira que es caprichosa la tía, no sigue ningún patrón preestablecido. Ni rombos ni pasta ni ruso, elección pseudo - aleatoria. Pues bien, es justo ese momento, el del jaque, en el que comienza tu candidatura de ingreso al grupo. Atentos, que viene la miga.


El Club te exige una actitud muy particular ante la vida y sus vericuetos. Una forma de encajar el “jaque” que no es otra que sacar lo mejor de ti para tratar de revertir la partida. Has leído bien, LO MEJOR DE TI. Además es particular –como el patio de mi casa-, por requerir de una capacidad de adaptación al medio, véase, tu propia vida, poco habitual en los tiempos de hoy en día, en los que todo está a nuestro alcance, donde no hay más límites que los que el mismo medio (o la cobertura) te presenta.


En ocasiones, “esos límites” se convierten en "estos límites". Inimaginable antes de empezar a jugar, cuando "las blancas" (mis colores son inamovibles) lucían bien ordenaditas a tu lado del tablero. Además, de haber límites para alguien, será para el oponente, mi padre es Gary Kaspárov. Pues qué va. De golpe se presentan esos límites ante ti para quedarse y es ese, precisamente ese, el momento en el que te toca mover ficha.


Y comprended bien, que cuando digo límites, son todos los límites. Pues bien, es aquí donde surge la oportunidad de que demostrar si eres digno del carnet.


De que afloren mil primaveras en una persona, capaz ella sola de tumbar con un movimiento la torre y el alfil del enemigo, de irradiar y contagiar de pura energía a todos aquellos que asisten a la partida. De acatar la maldita suerte de encontrarse de bruces con la vida para defender a tu Rey sin resignarse jamás. Y cuando escribo jamás, estoy diciendo exactamente eso. Nun-ca, venga la partida como quiera.


Y los espectadores mientras qué podemos hacer. De primeras, comportarnos como generadores autómatas de preguntas, que surgen de nuestra propia incapacidad para comprender. Es imposible que la primera sea otra diferente a “¿por qué? en sus distintas versiones. Porqué a nosotros y porqué así.


Pero os dije que eran gente especial, así que a nosotros no nos queda otra que intentarlo.


Podríamos quizá preguntar el por qué este ejemplo de vida tan brutal y tan cercano.


Y ahí sí que sí, la respuesta sólo puede ser una. GRACIAS. A tí Pedro, Laura, Carlos.


@elenaperezdelfa


/* Por si os interesa cómo sigue la partida, os dejo el enlace al blog: http://blogs.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/mi-batalla-contra-la-ela/

 

Y su cuenta de Twitter: @CMatallanas15 */

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Comentarios: 6
  • #1

    Maribel (miércoles, 03 diciembre 2014 20:47)

    Preciosa entrada, gracias por dar a conocer las lecciones de vida que destila Carlos en sus escritos.

  • #2

    guisante (miércoles, 03 diciembre 2014 21:05)

    El mejor sin lugar a dudas, muy emocionante, muy bien escrito. Para cuando un libro? Anonimo, ayudame a convencerle!!

  • #3

    Rastreator (viernes, 05 diciembre 2014 21:20)

    Sobran las palabras para el post y falta una para el club de Carlos, la VALENTIA.

  • #4

    JM (jueves, 11 diciembre 2014 22:49)

    Realmente muy emotivo Ele, sigue así.

  • #5

    Sof (miércoles, 25 febrero 2015 22:29)

    Para todo tu círculo realmente emotivo !

  • #6

    Magda (viernes, 30 octubre 2015)

    Te quiero, sobrina.